
Los alimentos que comemos pueden contribuir a la inflamación y, por lo tanto, al dolor en la zona de la pelvis y de las caderas. Comer alimentos a los que tienes sensibilidad puede hacer que el sistema inmunológico reaccione de forma exagerada, lo que produce una inflamación. Además, el dolor pélvico a menudo se asocia con otros problemas como el estreñimiento, el dolor abdominal, el hinchazón…
Es muy importante para cualquier persona con dolor pélvico el buen tránsito intestinal. El estreñimiento es un problema muy común que puede tener efectos en los músculos del suelo pélvico. El estreñimiento crónico pudiera tensar el nervio pudendo y también podría generar mayor presión en la vejiga y en la uretra, lo que contribuiría a un aumento de la frecuencia urinaria, y también contribuiría a las disfunciones del suelo pélvico.
Sería útil tener en cuenta la peculiaridad de ciertos alimentos que pueden producir inflamación como son el gluten, los lácteos, el azúcar, algunas legumbres, los cacahuetes…
Algunas nutricionistas expertas a veces retiran estos alimentos durante un mes, de uno en uno o varios para ir viendo la evolución sintomática.
Otro recurso útil es llevar un diario de síntomas para hacer un seguimiento.
Algunas otras pautas generales para el dolor pélvico, además de reducir la inflamación a través de la dieta y mejorar los movimientos intestinales serían mantenerte hidratado con agua filtrada, comer suficientes grasas saludables (aceite de oliva, aguacates, semillas de chía …) y aumentar gradualmente la fibra con verduras verdes de hoja oscura. También se recomienda proteína animal, debes asegurarte de que sea orgánica y de animales criados con pasto, el pollo orgánico que sea sin antibióticos ni hormonas y el pescado que no sea de piscifactoría.
Lo ideal sería que acudieras a una nutricionista experta que te pudiera asesorar.
Espero que os sirva de ayuda.
Con cariño. Alicia