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Enfermera Dolor Pélvico

Dolor pélvico y revisiones ginecológicas

No todos los profesionales de salud tienen la  misma  sensibilidad en relación al dolor pélvico  crónico,   vaginismo,    vulvodinia, escozor  vaginal…  y  esto hace difícil que una mujer  esté encantada de ir a hacerse una revisión ginecológica.

El miedo provoca que no se hagan revisiones en largos periodos de tiempo.

Lo malo de todo esto es que tal vez tengan alguna patología que desconozcan y eso perpetúe su dolor o tal vez algo que desencadene un problema mayor.

Por ejemplo, el Virus del Papiloma Humano puede provocar una metaplasia (cambio de tejido) en el cuello del útero y de ahí puede pasar otra vez a normal o ya a displasia (CIN I,II,III) que se puede considerar como premaliga y puede pasar de nuevo a metaplasia o tejido normal o empeorar. Estos cambios de tejido se suelen dar en largos periodos de tiempo pero siempre es interesante que un buen profesional lo valore.

Por eso yo animo a todas las mujeres a ir a la revisiones y ser valoradas, sí no tienen nada estarán tranquilas y sí hay alguna patología se la podrán tratar.

Algunas cosas que puedes hacer sí ya presentas dolor o molestias:

– Haz algún tipo de ejercicio de relajación el día de la consulta y el anterior (meditación, respiraciones…) incluso puedes ir a la consulta escuchando un audio con los cascos que te relaje.

– El día anterior no hagas ejercicios que impliquen peso o tensión.

– Evita momentos de estrés o cansancio excesivo el día anterior, a este tipo de consultas es importante ir tranquila. Tal vez puedas darte un baño o ducha calentita con aceites esenciales o espuma previamente (según lo que te guste). Evita siempre las duchas vaginales (es interesante evitarlas en general en tu vida).

– El día de la consulta puedes tomar un analgésico una hora antes de acudir (uno que te hayan pautado y sepas que te funciona)

– Cuando vayas dile al profesional que por favor tenga mucho cuidado que tienes la zona dolorida (normalmente si les avisas van con más cuidado incluso en algunos casos puede aconsejarte algún tipo de tratamiento o cuidado adicional).

– Por otro lado los profesionales cuentan con otros utensilios diferentes al espéculo convencional y tal vez puedan usarlos contigo, más pequeños y que causan menos molestias (su uso está bajo su criterio).

Espero que estos consejos os ayuden, aunque tengas miedo es importante que hagas tus revisiones.

Las cosas van cambiando y cada vez hay más profesionales sensibilizados.

Con cariño, Alicia

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