Ir al contenido principal

Enfermera Dolor Pélvico

Vivir con dolor pélvico

Un día de buenas a primeras empiezas con una molestia y dices para ti “ya se pasará”, pero van pasando los días y no se pasa. Entonces empiezas a preocuparte y decides ir al médico. Este te explora y sí lo considera te pide alguna prueba complementaria. Tras todo esto, todo te da negativo pero tú sigues con ese dolor. Y piensas: ¡Algo me debe de pasar sí me duele!

Pasan los días y las semanas y el dolor sigue ahí, entonces el médico, sí tienes suerte, decide mandarte al especialista. Tras ir a verle y tras explorarte te pide más pruebas que aunque te estresan piensas, bueno así sabrán que me ocurre y ya me pondrán tratamiento y esto se pasará.




Pero tras las pruebas sigue sin verse nada y ya empiezan a tratarte como si estuvieras medio loca o somatizaras mucho. Entonces además de sentirte incomprendida y con ansiedad por las pruebas y los médicos, empiezas a tener MIEDO ya que hay algo que te está ocurriendo que te produce dolor y nadie es capaz de explicarte que es y lo peor de todo, sin saber que es será mucho más difícil encontrar una solución.


Supongo que tras estas líneas habréis sido capaces de empatizar con estas pacientes y de sentir en una pequeña medida como es su vida… pues ahora imaginaros estar así durante años, peregrinando de un médico a otro, buscando soluciones alternativas, probando todo tipo de cosas, sintiendo miedo y enfado sin hallar una solución.
Así se pasan meses y años las pacientes, sufriendo y desesperadas, perdiendo la confianza en el sistema sanitario.
Cuando la patología no es capaz de objetivarse con la exploración física ni con pruebas es difícil llegar al diagnóstico pero sí tuviéramos una idea clara de los síntomas que se relacionan con el dolor pélvico tal vez tendríamos más cerca un diagnóstico.
No podemos dejar a personas sufriendo, debemos formarnos y tratar de ayudarles y dar salida a su problema lo antes posible.
El dolor puede asociarse a una sensibilización periférica, a sensibilidad central y a una plasticidad que con el paso del tiempo podría ser difícil de tratar. Es por ello que cuanto antes haya un diagnóstico, antes podremos dar un tratamiento y evitar que esto pueda ocurrir.




Antes de finalizar os quiero dar un rayito de esperanza, muchas, MUCHAS personas mejoran o se curan y tú es muy posible que seas una de ellas, solo hay que encontrar el camino y parte del camino es buscar las personas adecuadas que te puedan ayudar. Busca el mayor experto en tu patología, él sabrá ayudarte. No te conformes con lo que te diga el primero que llegue y no te dejes llevar. Sé parte responsable de tu vida y de tu salud. Toma las riendas, nadie mejor que tu sabe lo que te está pasando. Mucho ánimo. ¡Todo irá mejor!




Con cariño, Alicia

4 comentarios

  • Anónimo 4 de diciembre de 2023 at 18:21

    Eres maravillosa Alicia. Gracias

  • Alicia 4 de diciembre de 2023 at 21:46

    Tus palabras me llenan de fuerza para seguir trabajando en este proyecto. Escríbeme para lo que necesites. Un abrazo

  • Lidia García Fuertes 7 de julio de 2025 at 08:34

    Así es….. casi 7 años pasaron hasta que me dieron el diagnóstico! Apenas hace 4 meses que me hicieron la liberación del pudendo derecho y eliminaron las varices ….. y es muy muy duro! Gracias a encontrar tus publicaciones, tus consejos….. son los que nos dan ese rayito de esperanza! Gracias por todo❤️

    • Alicia
      Alicia 7 de julio de 2025 at 15:52

      Me alegra ver que has encontrado buenos profesionales finalmente que te han podido ayudar. Vamos avanzando pero es verdad que lentamente. El diagnóstico suele ser tardío. Espero que con la difusión poco a poco se vayan acortando estos tiempos. Te mando un gran abrazo.

Deja una respuesta

¡Suscríbete!

Recibe los nuevos artículos en tu email.

He leído y acepto los términos y condiciones